Contaminación radiactiva
Se denomina contaminación radiactiva o contaminación
radioactiva a la presencia no deseada de sustancias radiactivas en el entorno.
Ésta contaminación puede proceder de radioisótopos naturales o artificiales.
La primera de ellas se da cuando se trata de aquellos
isótopos radiactivos que existen en la corteza terrestre desde la formación de
la Tierra o de los que se generan continuamente en la atmósfera por la acción
de los rayos cósmicos. Cuando, debido a la acción humana como por ejemplo EN
las radiaciones debidas a la actividad del hombre en las centrales nucleares.
Estos radioisótopos naturales se encuentran en concentraciones más elevadas que
las que pueden encontrarse en la naturaleza (dentro de la variabilidad
existente), se puede hablar de contaminación radiactiva. Ejemplos de estos
radioisótopos pueden ser el 235U, el 210Po, el radón, el 40K o el 7Be.
En el segundo caso, el de los radioisótopos artificiales,
los radioisótopos no existen de forma natural en la corteza terrestre, sino que
se han generado en alguna actividad del hombre. En este caso la definición de
contaminación es menos difusa que en el caso de los radioisótopos naturales, ya
que su variabilidad es nula, y cualquier cantidad se podría considerar
contaminación. Por ello se utilizan definiciones basadas en las capacidades
técnicas de medida de estos radioisótopos, de posibles acciones de limpieza o
de peligrosidad (hacia el hombre o la biota). Ejemplos de estos radioisótopos
artificiales pueden ser el 239Pu, el 244Cm, el 241Am o el 60Co.
Es común confundir la exposición externa a las
radiaciones ionizantes (p.ej. en un examen radiológico), con la contaminación
radiactiva. Es útil en este último caso pensar en términos de suciedad cuando
se habla de contaminación. Como la suciedad, esta contaminación puede
eliminarse o disminuirse mediante técnicas de limpieza o descontaminación,
mientras que la exposición externa una vez recibida no puede disminuirse.
Símbolos de advertencia de contaminación radiactiva
El
símbolo utilizado para advertir de la presencia de radiaciones es el trébol de
tres hojas, en color negro y de dimensiones bien definidas.2
Cuando este símbolo se utiliza como
advertencia en la entrada a las zonas en las que existe riesgo de irradiación o
contaminación, suele estar acompañado de otras indicaciones.3
§
El color. El
color del trébol es una indicación de la intensidad de las radiaciones. Ese
color puede ser, de menor a mayor intensidad, gris azulado, verde, amarillo,
naranja o rojo. En el primero de los casos se indica que existen radiaciones,
siendo probable que se alcancen dosis superiores al doble del límite legal al
público (2 mSv al
año) pero muy improbable que se alcancen dosis superiores a 3/10 el límite
legal a los trabajadores (6 mSv al año). En el último de los casos se indica
que es muy probable superar el límite legal a los trabajadores (20 mSv al año)
en un periodo de tiempo muy corto, estando prohibido el acceso.
§
Indicaciones adicionales. Cuando el símbolo del trébol aparece solo, o con puntas
radiales alrededor de las hojas del trébol, el significado es que la
radiactividad puede afectar únicamente de forma externa, como puede ser el caso
en los aparatos de rayos X. Cuando el símbolo aparece sobre una trama punteada,
significa que la radiactividad aparece en una forma que puede provocar
contaminaciones.
§
Leyendas. Las
señales además se complementan con una leyenda indicativa al tipo de zona en la
parte superior y el tipo de riesgo en la parte inferior.
Fuentes de
contaminación
La contaminación radioactiva
normalmente es el resultado de una pérdida del control sobre los materiales
radiactivos durante la producción o el uso de isótopos. Por ejemplo, si un
radioisótopo utilizado en imágenes médicas se derrama accidentalmente, el material
puede difundirse por las personas que lo pisen o se expongan a él demasiado
tiempo. La contaminación radiactiva puede también ser el resultado inevitable
de determinados procesos, tales como la liberación de xenón radiactivo en el
reprocesado de combustible nuclear. En los casos en los que el material
radiactivo no puede ser confinado, puede ser diluido hasta concentraciones
inocuas. La lluvia radiactiva es la distribución de contaminación radioactiva
generada por una explosión nuclear.La confinación es el medio para que el
material radiactivo no actúe como contaminación radiactiva. Por lo tanto el
material radiactivo que se encuentra en envases especiales y sellados no
constituye propiamente contaminación, aunque las unidades para su medición
puedan ser las mismas.
Medición
La contaminación
radiactiva puede afectar a superficies o a volúmenes de material o de aire. En
una planta de energía nuclear, la detección y medición de la radiactividad y
contaminación es normalmente el trabajo de un Físico Licenciado en Salud.
Riesgos
En la práctica no hay
nada que tenga radiactividad cero. No tan sólo el mundo entero esta
constantemente bombardeado por rayos cósmicos, si no que toda criatura viviente
en la Tierra contiene cantidades significativas de Carbono-14 y la mayoría
(incluidos los humanos) también de Potasio -40. Estos pequeños niveles de
radiación no son más dañinos que la luz del Sol. Pero al igual que una excesiva
insolación puede ser peligrosa, también lo pueden ser los niveles excesivos de
radiación.




No hay comentarios.:
Publicar un comentario